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Poemas

Poema 34 de Noite nu Norte
a la memoria de mi madre
 
Mi madre falava mui bien, yo intendía.
Fabi andá faser los deber, yo fasía.
Fabi traseme meio litro de leite, yo trasía.
Decí pra doña Cora que amañá le pago, yo dicía.
Deya iso gurí y yo deiyava.
 
Mas mi maestra no intendía.
Mandava cartas en mi caderno
todo con rojo (igualsito su cara) y firmaba imbaiyo.
 
Mas mi madre no intendía.
Le iso pra mim hijo y yo leía.
 
Mas mi madre no intendía.
Qué fiseste meu fío, te dice que te portaras bien
y yo me portava.
 
A historia se repitió por muintos mes.
Mi maestra iscrevía mas mi madre no intendía.
Mi maestra iscrevía mas mi madre no intendía.
 
Intonces certo día mi madre intendió y dice:
Meu fío, tu terás que deiyá la iscuela
y yo deiyé.
 
 
 Escuchar el poema.
 
Poema 57 de Noite nu Norte
a Ernesto Díaz
Nos semo da frontera
como u sol qui nace alí tras us ucalito
alumeia todo u día incima du río
y vai durmí la despós da casa dus Rodríguez.
 
Da frontera como a lúa
que hace la noche casi día
deitando luar nas maryen del Cuareim.
 
Como el viento
que hace bailar las bandera
como a yuva
que lleva us ranyo deles yunto con los nuestro.
 
Todos nos semo da frontera
como eses pásaro avuando de la pra qui
cantando un idioma que todos intenden.
 
Viemo da frontera
vamo pra frontera
como us avó y nuestros hijo
cumendo el pan que u diabo amasó
sofrendo neste fin de mundo.
 
Nosotro semo la frontera
más que cualqué río
más que cualquier puente.
 
 
Escuchar el poema.
 
Poema 18 de Viento de Nadie
 
Nas noite de tormenta
mi madre ponía olla aquí y alí
y apertava a porta dus fundo con uma sía
pra que no intrase a ventolera.
Trasía tijera y sal pra cortar aquellos inferno.
Sempre pasaba lo mismo.
Yo me durmía
prometendo que no ía dormirme
y ella me protegía.
Mi madre desarmaba las tormenta con los ojo.
 
Escuchar el poema.
 
Poema 19 de Viento de Nadie
 
En casa
nosotro tenía un limonero.
Ángel verde nu meio del patio abandonado.
Pastizal pra sempre,
selva chiquita
onde sobraba ispacio pra crecer
mas no había como.
Allí, entre el yuyal
una perna y uns brazo
lleno de ojo
perfumando la mañana
con el canto dus gorrión
que eran más libre que uno.
Yo estraño el limonero.
Ahora mis pie son pasto duro,
terra sin flor
onde uno escarba
y no aparece niuna lombriz.
Tanto campo suelto en el mundo
y vine a dar neste gris
lejos de los gorrión
que hacían cantar mi limonero.
 
Escuchar el poema.
 

NOITE NU NORTE en inglés

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